Hoy me tocó viajar en MENSAJERO
Crónica de un viaje con Mensajero.
En México, si algo nos distingue es la diversidad de servicios de transporte de pasajeros que nos permiten llegar prácticamente a cualquier rincón del país. Desde opciones de lujo como el nuevo ADO Platino, hasta servicios básicos que cumplen con lo mínimo para llevarte a tu destino. Hoy decidí experimentar uno de esos últimos: el servicio de Mensajero.
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| El viaje inicia en la caótica terminal de Toluca. |
El inicio del trayecto
Mensajero es una línea regional que cubre la ruta Toluca–Ixtlahuaca–Toluca. No tiene página web ni redes sociales, lo que hace difícil confirmar sus salidas. Sin embargo, lo que me llamó la atención fue la peculiar configuración de algunos de sus autobuses: ventanas corredizas al estilo urbano, montadas en unidades Irizar i5, diseñadas originalmente para servicio foráneo.
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| Unidad de Mensajero con su peculiar diseño de ventanas corredizas. |
Mi viaje comenzó en la vieja terminal de Toluca. Para comprar el boleto tuve que dirigirme directamente al andén 12, ya que la línea no cuenta con taquillas en las salas de espera. El servicio es económico: no hay asientos numerados ni horarios publicados. Aquí los pasajeros parecen conocer la dinámica de memoria, pues se trata de un transporte pensado para comerciantes, estudiantes y trabajadores más que para turistas.
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| Probar un nuevo servicio siempre es emocionante. |
El costo y la experiencia de abordar
El boleto costó 47 pesos, un precio accesible que ya anticipaba un trayecto de entre una hora y hora y media. Tras comprarlo en la pequeña taquilla, subí al autobús sin mayor trámite: no hay revisión de seguridad, y es el conductor quien recibe el boleto con un amable saludo.
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| Por solo $ 47 pesos puedes vivir esta interesante experiencia. |
La unidad era un Irizar i5 con chasis Scania, equipada con 61 asientos. Sí, 61, lo cual resulta impresionante aun tratándose de un servicio económico. Aunque los asientos ofrecen un ligero ángulo de reclinación, la comodidad es limitada. Aun así, me sorprendió encontrar pantallas ambientales que reproducían videos musicales durante todo el trayecto.
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| Salón de pasajeros del Irizar i5 en el que viajé. |
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| Así se percibe el espacio entre asientos. ¿Qué te parece? |
Un servicio austero pero funcional
Como era de esperarse, no hay aire acondicionado, luces de lectura ni conectores USB. Las ventanas corredizas cumplen la función de ventilar el interior. El viaje transcurrió sin incidentes: aunque al inicio solo éramos dos pasajeros, más personas fueron abordando en distintos puntos de la ruta.
![]() No existe consola de servicio, solo se cuenta con una bocina para el audio de las peliculas. |
| Las ventanas corredizas cumplen la función de aire acondicionado, por cierto fueron muy útiles durante el viaje. |
El paisaje no ofreció grandes atractivos, salvo un lago en los límites de Toluca. El autobús se desempeñó correctamente, con algunas vibraciones propias de las irregularidades del camino. Finalmente, tras una hora con cuarenta minutos, llegué a la terminal de Ixtlahuaca.
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| Después de una hora y media de viaje llegue a la terminal de Ixtlahuaca. |
Reflexión final
La experiencia de viajar con Mensajero fue distinta a lo convencional. Es un servicio sencillo, pensado para cumplir su función sin adornos, pero que refleja la esencia del transporte regional: llevarte del punto A al punto B con lo justo.
Salir de la rutina y conocer nuevas rutas siempre deja aprendizajes. En este caso, descubrí un servicio que, aunque austero, conecta comunidades y mantiene viva la movilidad cotidiana.
Si quieres conocer la experiencia completa, te invito a ver mi video en YouTube.
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| No puede faltar la selfie con una de las unidades de Mensajero en la terminal de Ixtlahuaca. |











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